ENTREVISTA A BLANCA FORMÁRIZ, DIRECTORA DE MARKETING
“COMUNICAR ES TRANSMITIR UNA IDEA DE LA MISMA MANERA QUE LA ENTIENDES”
INCLUIDO EN LA COLECCIÓN
«YO TAMBIÉN QUIERO SER»
Entrevista realizada el 19 de noviembre de 2012
Blanca Formáriz Schroeder combina talento creativo, estrategia de marca y pasión por el emprendimiento. Tras una sólida trayectoria en cine y medios, fue Directora de Desarrollo en El Toro Pictures colaborando en películas como Tadeo Jones, Atrapa la bandera y Lope. Después, ejerció como Subdirectora de Producción y Gestora de Contenidos en Grupo Intereconomía.
En 2015 dio un giro digital como Directora de Operaciones en 2btube, donde convirtió una startup en multinacional de branded content e influencer marketing para audiencias jóvenes, y en 2023 fundó AB Project.
Licenciada en Comunicación Audiovisual y Executive MBA por la Universidad de Navarra, compagina su actividad profesional con la docencia en la propia universidad, además de en The Valley Digital Business School y en IE Business School. Fue presidenta de la Comisión de Influencers de IAB Spain, impulsando la regulación y profesionalización del sector.
Y entre estrategia, cine y docencia… también toca la batería, demostrando que no hay proyecto ni habilidad que se le resista.
Comunicar es transmitir la idea a los demás que uno mismo tiene sobre algo, de la misma manera que él la entiende.
Blanca Formáriz
MARÍA VILLAVERDE: ¿Por qué escogió la carrera de Comunicación Audiovisual?
BLANCA FORMÁRIZ: Desde pequeñita quise ser actriz y todo el mundo audiovisual me atraía muchísimo. Ante el consejo de mis padres de estudiar una carrera para tener una formación sólida, (sabio consejo que agradeceré siempre) investigué qué carrera podría ser la que más se acercara al entorno de mi sueño, así descubrí la Licenciatura de Comunicación Audiovisual. Durante los años que duró la carrera descubrí todos los distintos ámbitos en los que podía especializarme; radio, televisión, cine… Quise probarlos todos antes de llegar hasta aquí.
M.V. Eligió a la Universidad de Navarra para descubrir todos esos ámbitos.
B.F. Elegir el lugar en el que estudiar con 17 años es complicado, no tienes una visión de la industria como cuando llevas unos años trabajando en ella, y probablemente sea más una decisión paterna que personal. Toda la información que recibía de otras universidades me resultaba exactamente igual entre ellas. Navarra parecía tener algo que la distinguía de todas las demás: la recomendación absoluta de todos los profesionales del mundo audiovisual con los que pude hablar.
M.V. ¿Cómo la definiría en una frase?
B.F. Mejor en dos palabras: preparación sólida.
M.V. Piensa, entonces, que lo que estudió allí era lo más adecuado para desarrollar su profesión.
B.F. Desde luego. El mundo de la producción y el guión exigen una base que por lo que sé no existe en otras Universidades. Ahora bien, esta carrera ofrece tantas opciones y profesiones distintas, que el complemento perfecto está en la especialización posterior, bien sea a través de un postgrado, un máster…
M.V. ¿Cuál es el primer recuerdo que le viene a la memoria de sus años de carrera?
B.F. Cualquier momento en el piso con mis compañeras.
M.V. ¿Y la situación más “tierra trágame” que vivió en los años de universidad?
B.F. La semana de las novatadas por las calles de Pamplona.
M.V. Dígame aquello por lo que se sintió orgullosa como estudiante.
B.F. Aprenderme tantos y tantos libros y manuales de memoria, en pocos días “ de pe a pa” como quien dice. ¡No creo que ahora fuera capaz!
M.V. ¿Cambiaría algo de aquellos años?
B.F. ¡No, no vaya a ser que las cosas me hubieran salido distintas!
M.V. ¿Algún consejo de “madre” que daría a un alumno actual o futuro o a quien esté empezando en el mercado laboral?
B.F. Nada ocurre en vano. En esta vida de todo se aprende.
M.V. Entonces, ¿lo que considera más importante para que un alumno de comunicación afronte sus estudios es…?
B.F. Respondería con la frase anterior, “de todo se aprende”, aunque creas que estás estudiando una asignatura que en tu vida no va a servir para nada, seguro que en algún momento de algo te sirve, ni lo dudes…
La gran tragedia del productor es la cantidad de tiempo que invierte para los proyectos “en la sombra”, sin que nunca llegue a saberse.
Blanca Formáriz
M.V. Comunicar es…
B.F. Transmitir la idea a los demás que uno mismo tiene sobre algo, de la misma manera que él la entiende.
M.V. ¿Considera que su profesión es un ‘magazine profesional’ en sí mismo?
B.F. ¿En qué sentido? Si entiendo bien la pregunta, sí es verdad que los contactos aquí son muy importantes. Los eventos a los que uno asiste, a quién saluda, con quiénes se mueve… pero a la hora de la verdad, no es tan importante que a alguien se le conozca por eso, sino por las personas que hayan trabajado con él y quieran volver a hacerlo. Eso es lo verdaderamente importante. El “magazine” es superficial.
M.V. ¿Cree que su profesión encaja o distorsiona las exigencias demandadas por la sociedad actual y futura?
B.F. No tiene por qué ser una profesión distinta a ninguna otra. Cada uno trabaja en el día a día como cree que debe hacerlo y ciñéndose a las exigencias de cada momento. Y estas pueden ser de la sociedad, o de una empresa privada, o de uno mismo.
M.V. Dígame qué es lo que no le he preguntado y considera importante para esta profesión.
B.F. Una pregunta que podía haber aparecido en este bloque: ¿cree que la labor del productor está valorada? Y probablemente yo respondería: la gran tragedia del productor es la cantidad de tiempo que invierte para los proyectos “en la sombra”, sin que nunca llegue a saberse.
M.V. Cuénteme alguna peculiaridad del rodaje que está haciendo en Argentina.
B.F. La peculiaridad para mí es enfrentarme a mi primera película como Productora Delegada, y hacerlo en Argentina. Y Argentina en sí misma es otra peculiaridad; la cultura aquí es distinta, el escenario es otro y hay diferencias en la manera de trabajar, pero al final el proyecto es el mismo para todos y eso es lo importante.
M.V. ¿Cuál es el tipo de proyecto por el que se siente más identificada?
B.F. Me gusta involucrarme en proyectos en los que la historia me diga algo. Cada proyecto en el que he trabajado lo asocio a etapas de mi vida. Hay quien dirá que asociar la vida profesional a la personal no es sano; yo no puedo evitarlo. En cada proyecto encuentro algo en mi estado de ánimo actual con lo que identificarme; una sensación, un pensamiento, un acto, una persona o incluso simplemente un lugar que aparezca en guión y que para mi tenga un significado.
No es tan importante que a alguien se le conozca por los contactos, sino por las personas que hayan trabajado con él y quieran volver a hacerlo.
Blanca Formáriz
M.V. ¿Diría que sus expectativas profesionales han sido colmadas?
B.F. ¡No! Y no me gustaría colmarlas a los 27 años, aun tengo mucho por aprender y muchos sueños por cumplir. La pasión y las ganas por generar nuevas expectativas y nuevos proyectos, en esta profesión, son fundamentales para continuar.
M.V. Si le digo que “yo también quiero ser como usted”…
B.F. Le respondería con otra pregunta cargada de curiosidad: ¡¿Por qué?!
M.V. ¿Cómo le gustaría que le recordaran sus amigos y familiares más allegados?
B.F. Exactamente como la persona que soy, y ninguna otra. Ellos me conocen bien…